Carta del Expresidente Belisario Betancurt Cuartas

Carta del Expresidente Belisario Betancurt Cuartas

Señor Doctor;

HERNAN ANDRADE

Presidente del Directorio Nacional Conservador y

Honorables Miembros del Directorio

Avenida carrera 24 No. 37 – 09 Park Way

 

Apreciados amigos:

Con mi más atento saludo, me disculpo por no poder acompañarlos en el “Primer Encuentro Internacional de Partidos Políticos de Centro Derecha” que deliberará en esta ciudad los días 8 y 9 de mayo del año en curso. Motivos familiares me lo impiden.

Les envío enseguida unas reflexiones, sobre mi modo de ser Conservador:

Atentamente,

EL ESPEJO RESPLANDECIENTE
“La verdad no muere aunque la cubra y eclipse
 transitoriamente el huracán de las pasiones”.
 Sergio Arboleda.
(En el “Discurso Académico sobre el Quijote”)

 

Desde los filósofos griegos, y siglos más tarde, desde la Escolástica, la política se identifica con la búsqueda cambiante pero incesante, de la felicidad, para el enigma humano y para su residencia en la tierra. Los tiempos se suceden y con ellos las mutaciones de pensamiento y de acción, pero se mantiene la esencialidad del quehacer político en el sentido de que se es, se está para el servicio de la sociedad en pulcritud, en libertad, en orden, en integridad contra la arbitrariedad; en fin, en grandeza y dignidad”.

Tan elevado y noble empeño, en la historia de Colombia, lo representaban en 1849, entre otros colombianos, los jóvenes iluminados y luminosos José Eusebio Caro y Mariano Ospina Rodríguez, fundadores del Partido de nombre Conservador.

Nací, crecí, creí y creo en aquel ideario refrescado por manantiales de inminencia y de renuevo en las encíclicas sociales de la Iglesia Católica; y enaltecido por grandes pensadores. Allí permanezco con discernimiento y con orgullo, en el reconocimiento de que en la otredad se dan también certidumbres”.

Lo cual me ha inducido a reflexionar sobre otras doctrinas, y a sobrellevar servidumbres de imaginarias afinidades, por respeto al otro. Además, la búsqueda del acierto en la gobernabilidad, es una hermosa aventura de la praxis, que conlleva riesgos, pero también satisfacciones: el riesgo del eclipse transitorio y la satisfacción de que sobrevive, como escribiera Sergio Arboleda en su hermoso discurso sobre El Quijote.

El ser Conservador, el saberse conservador, establece comportamientos de moralidad, de probidad, de solidaridad, de libertad, de institucionalidad. Así lo he sido. Así lo soy. Así lo proclamo y lo reclamo a la juventud de mi partido, siempre hacia arriba como los inciensos góticos de las catedrales medievales; y siempre pregoneros de la paz, buscadores de la paz.

¡Tal es, oh brillantes concurrentes, tal es un espejo de mi modo de ser Conservador!