Con Gratitud, Admiración Y Afecto Recordamos A Germán Villegas, Uno Los Vallecaucanos Más Ilustres De La Historia

Con Gratitud, Admiración Y Afecto Recordamos A Germán Villegas, Uno Los Vallecaucanos Más Ilustres De La Historia

Celebramos alborozados y orgullosos el 75 aniversario de su nacimiento. Los buenos y verdaderos amigos no se van.

“Un amigo que muere, es algo de usted que muere”. Gustave Flaubert.

 

Germán Villegas Villegas no era un ser común y corriente. Era un virtuoso, como los virtuosos de la antigua Grecia, a los que la sociedad competitiva y meritocracia reconocía como sobresalientes y recompensaba por ser los buenos, los mejores. Por eso se diferenciaban del tumulto.

Pocos caleños he conocido que amen tanto a su tierra y su gente, como Villegas Villegas.  Hoy, al celebrar póstumamente el 75 aniversario de su nacimiento, a 68 días de su partida, la comunidad vallecaucana y quienes tuvimos el privilegio de ser sus amigos y compartir sus desvelos y luchas por el bien común, celebramos y recordamos, con afectuosa gratitud, la vida y obra de un líder admirable e incomparable, excelente amigo y, ante todo, mejor ser humano.

Germán Villegas Villegas era licenciado en Ciencia Política y Económicas de la Pontificia Universidad Javeriana. En la década de los 70, se desempeñó como jefe de personal de La Garantía S.A., De ahí pasó a las gerencias de la Empresa de Servicios Varios de Cali (Emsirva) y el Diario Occidente, este ultimo (1975) en que tuve  la afortunada oportunidad de conocerlo y ganarme su amistad.. En los 80s, incursiona en la actividad política con las banderas del partido conservador. En el Concejo de Cali deja notar su liderazgo y dedicación a las causas de los más necesitados.  Luego llega a la Cámara de Representantes en cuya comisión tercera de asuntos económicos se le recuerda, entre otras iniciativas, por haber sido uno de los autores de la Ley de Reforma Urbana que sacudió al viejo y desordenado país, regló el uso de la tierra urbana para utilidad social, recuperación del espacio público, etc., racionalizó los planes de desarrollo y nos puso frente a un nuevo ordenamiento territorial.

En 1990 es elegido como alcalde Popular de Cali, cumpliendo una gestión exitosa que le valió ser exaltado como el Mejor Alcalde de Colombia (1990-1992). Su idoneidad y probidad como servidor público le hicieron ganar credibilidad, confianza y respeto, lo que le valió para ser electo gobernador del Valle del Cauca en los periodos 1995-1997 y 2001-2003, resultando, fiel a su impronta, Mejor Gobernador de Colombia en las dos ocasiones. En los periodos 2006- 2010 y 2010-2014 es electo senador de la república.

 

Muchas anécdotas guardamos con profundo respeto y honrosa admiración por el Dr. Germán. Sería interminable relacionarlas. Lo ejemplar de su obra como gobernante es que siempre estuvo motivado, comprometido y guiado por el gran amor que le profesó a Cali, a su amado Valle del Cauca, a su sin igual riqueza natural y principalmente a su gente. Era humano, profundamente humano. Muy justo.

Así como en el fútbol los goles resaltan a los buenos  jugadores, en la política y el ejercicio del poder público los buenos gobiernos, los que pasan a la historia, se miden con el rasero de las obras construidas con honradez y eficiencia.  En sus dos gobiernos departamentales, récord que no ha sido superado, Villegas ejecutó 5.000 obras de desarrollo que beneficiaron a los 42 municipios. Y con Cali no fue inferior. A su natal Sultana del Valle en dos años como alcalde le dejó 1.500 obras, una gestión no superada hasta hoy.

A Villegas se le recuerda como el Padre de los Convenios Sociales, visionarios acuerdos de participación popular para el desarrollo, que simbolizó con el palustre, una herramienta del obrero que construye desarrollo. Sus obras fueron tantas que, irrigadas por el majestuoso Valle del Cauca, se convirtieron en las  ultimas semillas de amor y progreso que mandatario alguno haya sembrado. Sería injusto tratar de resumirlas.

No exageramos al afirmar que con la partida de Germán el Valle del Cauca quedó huérfano de liderazgo y privado de un conductor probo y capaz, trabajador incansable que le rindió culto y respeto a la dignidad humana y amor al prójimo, especialmente a los más vulnerables.

 

¡Feliz Cumpleaños! querido Germán. Usted no se ha ido. Virtuosos y humanistas como usted, nunca se van. Contrario, se arraigan en el corazón de su pueblo. El Valle del Cauca lo abraza con gratitud y afecto. Hoy celebramos 75 años de su valiosa e inolvidable vida, y memorable obra.

Reciba un gran abrazo de sus leales amigos y la gente que lo recuerda como uno de sus más ilustres conductores.