Mensaje del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en reconocimiento a la labor del saliente ministro de salud Alejandro Gaviria

Mensaje del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en reconocimiento a la labor del saliente ministro de salud Alejandro Gaviria

Como Presidente del partido Conservador, en nombre personal y de la colectividad que represento, y, estoy seguro, interpretando también un sentir de millones de colombianos, quiero hacer llegar un saludo especial de reconocimiento y gratitud al doctor Alejandro Gaviria, por su labor abnegada al frente del Ministerio de Salud.

En desarrollo de esa labor, el doctor Alejandro Gaviria emprendió batallas difíciles en defensa del acceso a la salud y a los medicamentos. Sobre la base de unos fundamentos técnicos sofisticados, y teniendo como objetivo la defensa del interés general, Alejandro Gaviria logró unas apreciables reducciones en los precios de los medicamentos, y por esto le estarán siempre agradecidos todos los colombianos.

Además de lo anterior, correspondió al ministro Gaviria la tarea, muy difícil, de defender y sostener un sistema que, aun con todas sus fallas y debilidades, ha logrado multiplicar el cubrimiento de salud de los colombianos, y ha permitido llevar tratamientos y atención a millones de personas que nunca los tuvieron. La administración de este sistema es muy difícil, pues exige equilibrio entre sectores varios como los prestadores de servicios, los hospitales, los profesionales de la salud, los pacientes, las EPS, y el mismo gobierno. Es mi convicción que el doctor Alejandro Gaviria logró en la medida de lo posible el mejor de esos equilibrios, y evitó ceder a tentaciones populistas que abogan por la destrucción de lo que existe sin tener claro cómo se reemplazaría. Alejandro Gaviria prefirió siempre actuar con responsabilidad, aunque a veces ello le valiera mala prensa y numerosos insultos. Su labor era cuidarnos a todos, y cuidar un bien que es de todos.

Es de destacar, además, la manera abnegada como el doctor Gaviria continuó con sus labores a pesar de verse súbitamente aquejado por una enfermedad grave, la cual, para alegría de todos, ya ha superado. Ejemplo es este por excelencia de dedicación al servicio público por encima de cualquier consideración personal. Y las reflexiones que él mismo recogió durante el tratamiento de su enfermedad, y que con su pluma destacada consignó en el libro Hoy es siempre todavía, constituyen una lectura engrandecedora y formativa, que vendría bien a cualquier persona, y que a todos nos puede ayudar a confrontar nuestras propias dificultades. Sinceramente espero que el doctor Alejandro Gaviria siga sirviendo al país desde cualquier lugar en que elija hacerlo: sea la academia, sean los medios de comunicación, o la escritura.

 

Hernán Andrade Serrano
Presidente
Partido Conservador Colombiano