Palabras del presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en el acto de conmemoración de los 169 años del Partido Conservador:

Palabras del presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en el acto de conmemoración de los 169 años del Partido Conservador:

Estimados conservadores y conservadoras de Colombia:

Si la ocasión que hoy nos reúne es la de celebrar 169 años de vigencia de una filosofía y de una identidad conservadora, solo podría iniciar estas breves palabras con un reconocimiento sincero y entusiasta a ese brillante dúo de gobierno que hoy dirige los destinos del país, compuesto por el señor presidente de la república Iván Duque Márquez, y por su destacada vicepresidenta, doctora Marta Lucía Ramírez. Hoy, aquí ante nuestros antepasados y fundadores, ante aquellos que trazaron una filosofía que no ha perdido vigencia, ratificamos una decisión de la que nos sentimos orgullosos: la de ser partido de gobierno, y acompañar en sus iniciativas al doctor Iván Duque Márquez y a la doctora Marta Lucía Ramírez. A ella, mujer conservadora, guía y ejemplo de la mujer colombiana, un especial saludo de admiración.

Al declararse partido de gobierno el conservatismo ha efectuado un acto de unidad, y aquí lo ratifica. Y ha desafiado entonces a quienes desde afuera apostaban por nuestra ruptura. No habrá tal ruptura, y no habrá tal división: porque nos unen 169 años de luchas, de dificultades, de desafíos: somos un partido compuesto por hombres y mujeres que no temen al ejercicio de la mayoría de edad racional e intelectual, y por ello ocasionalmente ha habido entre nosotros polémicas y desacuerdos. Y siempre los superamos. Siempre volvemos a ese hogar que es la filosofía del conservatismo, la identidad conservadora. Sean cuales sean los desacuerdos que en años recientes haya habido entre nosotros, hemos vuelto a unirnos alrededor de un proyecto de país que interpreta correctamente nuestras creencias y nuestros propósitos.

Y son muchos más los motivos para la unidad. Menciono dos. El próximo año nos volveremos a encontrar, pero en una efemérides mucho más simbólica: los 170 años de fundación de nuestro partido. Y los vamos a conmemorar como es debido, y muy a nuestra manera, es decir, con un derroche de ideas, de pensamiento, de filosofía y de profundas reflexiones. Vendrán de todo el mundo amigos de nuestro partido, pensadores afines a nuestro ideario, quienes han expresado admiración por el hecho de que nuestro partido sea tan antiguo. Será una ocasión que va a mostrar a Colombia y al mundo que el Partido Conservador Colombiano está vivo, y vive porque se nutre de su ideario fundacional, y es capaz de ir actualizando ese ideario a medida que pasan las décadas y los siglos.

En segundo lugar, quiero anunciar que este partido va a entrar con todo el entusiasmo y con toda la ambición en el certamen electoral de 2019. Vamos a imponernos metas ambiciosas, porque tenemos con qué lograrlas: tenemos la gente, miles de hombres y mujeres a lo largo y ancho del país, destacados e inteligentes, listos para servir a sus municipios, a sus departamentos y a sus regiones. Nos vamos a poner la meta de ganar 300 alcaldías y 8 gobernaciones. Y esa meta tan ambiciosa nos la pondremos, como decía el presidente Kennedy, porque ella se convertirá en una prueba de nuestras capacidades, de nuestra determinación y de nuestros esfuerzos: esta meta se convertirá en una motivación para trabajar más y mejor, y ello nos hará crecer como partido y como personas.

Mostraremos nuevamente nuestra vitalidad, y mostraremos nuestra capacidad de actualizar y de adaptar el ideario conservador. Cuando leemos aquella proclama original de Caro y Ospina, lo que encontramos no son ideas antiguas y anacrónicas: encontramos principios y conceptos que son válidos en todo momento y en todo lugar. Encontramos, en especial, ese particular equilibrio que vislumbraron nuestros fundadores, y en el cual está el núcleo de su sabiduría: una creencia fundamental en la libertad del ser humano y en sus derechos eternos, la cual se equilibra con la necesaria búsqueda del orden sin el cual esa libertad pierde toda vigencia, y esos derechos quedan a merced de todo tipo de depredadores.

Hoy, seguimos actualizando ese ideario, y adpatándolo a un mundo que cambia y a una sociedad que cambia, sin abandonar sus principios esenciales. Tenemos que ser capaces de leer esos cambios y de entender esas nuevas realidades. Y tenemos que ser capaces de llevar ese mensaje, esa idea maravillosa del equilibrio entre libertad y orden a unas nuevas generaciones que lo van a recibir con un espíritu más crítico: ese espíritu no nos asusta, sino que nos incentiva, y nos crea el reto de trabajar intensamente en el perfeccionamiento y la actualización de nuestro ideario, y esa labor la hemos empezado a hacer, y la vamos a continuar con todo vigor.

Y ya que hablamos de nuestras ideas, y que hemos hecho reiteración de nuestra calidad de partido de gobierno, es esta la ocasión propicia para ratificar nuestro apoyo decidido e irrestricto a dos decisiones cruciales del actual gobierno: la de controlar mediante facultades policivas la llamada dosis mínima de droga, y la de buscar la cadena perpetua para quienes atentan contra la vida y la integridad de nuestros niños. Nos alegra constatar que, en ambos casos, este gobierno ha recogido nuestras preocupaciones y nuestras ideas. No más permisividad con la droga, ese veneno que ha penetrado en nuestra sociedad gracias al sofisma de la dosis mínima, aprovechado ahora por toda clase de traficantes y de jíbaros para llevar su abominable mercancía a nuestros parques, a nuestras universidades, a nuestros colegios y a nuestros barrios. Y no más permisividad con los violadores y asesinos de niños, que aprovechan la suavidad de algunas de nuestras normas para seguir cometiendo esos crímenes que repugnan a toda persona razonable, y hacen sacudir las entrañas hasta del más indiferente. ¡Adelante con estas dos medidas: cuenten con el Partido Conservador para hacerlas realidad!

Agradezco a todos ustedes su presencia en este acto, y su atención a estas palabras. Los invito a que continúen disfrutando de la agenda que hemos preparado para ustedes, y que nos va a permitir sentir nuevamente que estamos en nuestro hogar, ese hogar que es el conservatismo: nos une la identidad conservadora.

Muchas gracias.