Palabras del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en el homenaje a concejales y líderes de base del departamento del Quindío

Palabras del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en el homenaje a concejales y líderes de base del departamento del Quindío

Queridos conservadores y conservadoras de Armenia y de todo el Quindío: Si hay un concepto que sea sinónimo de Quindío, es el de juventud.

Estamos en un departamento joven. No solo porque su nacimiento es reciente en la historia de Colombia, sino porque el espíritu de sus gentes es joven, es dinámico, es audaz, es incansable, es jovial, y es alegre. Este es un departamento que se forjó con el trabajo duro, con la valentía y el tesón de quienes poblaron estas montañas, y que desafiaron sus rigores por el sueño de darles a sus familias una vida digna. Y ello lo buscaron por el único camino moralmente posible, por el único camino hacia la prosperidad que es aceptable para nosotros los conservadores: ese es el camino del trabajo, del esfuerzo, de la laboriosidad, del espíritu emprendedor, de levantarse en la madrugada para trabajar duramente, y volver al hogar a compartir con la familia, con los hijos, con ese hermoso legado que le podemos dejar a la humanidad futura. Hoy, los hijos del Quindío están aquí presentes, llevando en su alma el corazón de los pioneros, de los arrieros, de los colonizadores; y yo solo puedo sentirme honrado y feliz de estar entre ustedes.

Este es un departamento que, en muchos sentidos, le ha dado cátedra a Colombia. Fue estremecido dos veces: primero, por esos cambios en la economía mundial que produjeron la crisis de la actividad cafetera, que hasta ese entonces había sido el núcleo de la economía de los quindianos. Fue luego estremecido por la fuerza de la Tierra, en ese sombrío lunes de enero de 1999, que nos dejó tanta pérdida de familia, de amigos, de seres queridos, de viviendas, de todo tipo de estructuras. ¿Y qué han hecho los quindianos? Lo que hacen los hijos de los arrieros cuando se caen: levantarse, y seguir caminando, con más fuerza y con más decisión que antes de caerse. Por ello Colombia les debe uno y mil aplausos.

Hoy el Quindío es protagonista del turismo colombiano, y a sus hermosas fincas quieren venir visitantes de todo el mundo. Quieren venir a disfrutar de su café. Quieren venir a sentir la calidez proverbial de los quindianos.

Así, queridos líderes conservadores y conservadoras de este departamento, hoy vengo ante ustedes a invocar ese tesón y esa fortaleza. Porque vamos a ganar en las elecciones regionales de 2019, y vamos a demostrar que el Partido Conservador es una fuerza viva, llena de vigor y energía. Ese vigor no viene dado en abstracto ni surge de la nada. Emana del corazón de todos y cada uno de ustedes: de los líderes de acción comunal; de los dirigentes veredales y municipales; de los concejales, de los diputados, de los congresistas, en fin, de todos aquellos que diariamente están en contacto con su pueblo, con su gente, y los están motivando para que mantengan vivo el sueño del conservatismo. Ese sueño vamos a materializarlo en una realidad: la meta que me puesto es la elección de 300 alcaldes y ocho gobernadores en todo el país. Y muchísimos concejales, y muchos diputados.

Les cuento que de mí se han reído por poner esta meta. Me han dicho que estoy loco, que esto es un imposible. Yo les respondo, no con mis palabras, sino con las del inmolado presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, quien al anunciar la intención de enviar por primera vez un hombre a la luna dijo que ese objetivo se lo ponía, no porque fuese fácil, sino porque era difícil, y al ser difícil se volvía una prueba de nuestras capacidades, una manera de medir y poner a prueba nuestros esfuerzos, un parámetro para saber de qué somos capaces, y para esforzarnos a lograr mucho más. Soy totalmente consciente de que la meta que he mencionado no es fácil, pero precisamente por eso la he fijado: los conservadores no estamos hechos para la mediocridad ni para el facilismo: estamos hechos para aspirar a lo grande, y para ponernos todos en movimiento en virtud de grandes objetivos.

Y mayores tienen que ser nuestras aspiraciones cuando por fin estamos logrando el objetivo de consolidar la unidad del Partido. Esta unidad se vio en dificultades por circunstancias que ya todos conocemos: hubo un sector que apoyó el proceso de paz, sector del cual yo hice parte; otro sector se opuso; era inevitable que eso abriera una brecha entre nosotros. Pero esa brecha fue temporal, porque lo que nos une es mayor que lo que alguna vez nos separó. Para quienes estaban al otro lado de la brecha, solo tengo respeto y admiración, pues sé que su posición obedecía únicamente a su conciencia: era su manera de interpretar un compromiso con el bien común.

Hoy, nos une el apoyo que oficialmente hemos dado al gobierno del presidente Iván Duque, y de su vicepresidenta, la distinguida conservadora Marta Lucía Ramírez. Los hemos apoyado porque se comprometieron con las causas conservadoras: con el combate sin tregua al narcotráfico y a la droga, con la restauración del orden y la legalidad, con la promoción de la empresa privada y el emprendimiento como vías hacia el desarrollo, con el apoyo a los más vulnerables. Los respaldamos, también, porque no íbamos a permitir que Colombia cayera en manos de ese populismo que ha destruido a la hermana Venezuela, con promesas vacías de un futuro perfecto que vinieron a transformarse luego en una pesadilla sin antecedentes. A este gobierno le reiteramos nuestro apoyo, y le invitamos a que se siga inspirando en las ideas conservadoras.

Mi presencia aquí es para rendir homenajes, porque los presentes los merecen, se han hecho merecedores de ellos con un trabajo sin pausa por el conservatismo. Este es un homenaje a todos esos líderes de base que mantienen viva la llama del conservatismo en sus veredas, en sus pueblos, en sus barrios. Es un homenaje a todos los concejales y diputados, del Quindío y de Colombia; a los miembros de los directorios. A todos aquellos luchadores cuyo esfuerzo nos va a llevar a la victoria en las regionales de 2019.

Recordamos también a nuestros líderes de siempre. A los doctores Silvio Ceballos Restrepo, Juan Zuluaga Herrera y Luis Granada Mejía, que con honor han servido a este departamento. Al doctor Hugo Palacios Mejía, eminente abogado, ex ministro y experto en finanzas públicas, hijo también del Quindío. Al doctor Horacio Gómez Aristizábal.

Y vamos a rendirle un homenaje muy especial a padre e hijo, a quienes otorgaremos la condecoración Caro y Ospina: al doctor Néstor Jaime Cárdenas, de amplísima trayectoria con un distinguido servicio al departamento, al país y al conservatismo; en esta senda brillante le sigue Juan Camilo Cárdenas, destacado joven de muy promisorio futuro y de muy lustroso presente, miembro de nuestro Directorio Nacional. Para ellos un merecido aplauso.

Y para todos ustedes, conservadores y conservadoras del Quindío, mi fraterno abrazo conservador, y mi llamado a esa lucha que empieza hoy mismo, y cuya culminación será nuestra victoria en las elecciones regionales que se avecinan.


HERNÁN ANDRADE SERRANO

Presidente

Partido Conservador Colombiano