Palabras del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en la inauguración de la Casa Conservadora de Caldas

Palabras del Presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade Serrano, en la inauguración de la Casa Conservadora de Caldas

Jueves 6 de septiembre de 2018

Estimados conservadores y conservadoras de Caldas:

Puede que yo sea el Presidente del Partido Conservador, pero mi convicción es que este tipo de dignidades son pasajeras, transitorias, y sobre todo secundarias. Estas dignidades, estos títulos y estos cargos son secundarios frente a la verdadera gran dignidad que es la de una historia, la de un sentir común, la de décadas y casi siglos de construcción y fundamentación de una comunidad conservadora. Por ello, al venir ante ustedes hoy a esta hermosa ciudad, vigilada y acompañada por ese León Dormido que es el imponente Nevado del Ruiz, mi condición de Presidente del Partido Conservador cede y hace reverencia ante el sentir histórico del Conservatismo caldense, que es una de las cunas de nuestras ideas, que ha dado origen además a varios de nuestros grandes líderes, y que ha mostrado con amor a Colombia cómo se construye una sociedad sobre bases y principios conservadores. Me inclino ante el departamento de Caldas: ante su sobrecogedora belleza natural; ante el ánimo de trabajo duro e incansable heredado de sus fundadores y pioneros, aquellos que venciendo las dificultades de la montaña llegaron aquí a asentarse en sus parcelas, y a trabajarlas con devoción en compañía de sus familias. Fue así como nació esta comunidad, que alrededor del cultivo del café produjo una oleada de prosperidad surgida únicamente de la laboriosidad y el esfuerzo. Y dio origen a lo que el historiador Luis Eduardo Nieto Arteta llamó “la moderación política en Colombia”, que no es otra cosa que nuestro Conservatismo, siempre amigo de construir sobre lo construido, siempre amigo de exaltar el trabajo duro, y siempre escéptico ante las promesas quiméricas que vienen con los proyectos revolucionarios, que destruyen a las sociedades desde sus fundamentos y lo hacen en vano, porque luego no pueden cumplir ni materializar nada de lo prometido. Basta observar a la triste Venezuela, a la “infeliz Caracas” como diría el Libertador, para ver un ejemplo de ello. Por fortuna Colombia ha tenido ideas conservadoras, y tiene y tendrá a este Partido Conservador. Por ello, y por muchas otras cosas, no podemos tener más que gratitud con la tierra caldense, y regocijarnos ante la inauguración de la nueva sede del Partido Conservador en Manizales.

Yo solo tengo para ustedes hoy un mensaje, que es el mismo que tengo para todos los colombianos y colombianas conservadores, que es mi llamado a la unidad. Las divisiones de diversa índole han afectado a nuestro partido en los últimos años. No hemos sido inmunes, además, a las turbulencias nacionales y a todos los sacudones que con ellas han venido. Si la propia existencia y continuidad de nuestra nación llegó a estar en juego, cómo no iba a estarlo también la integridad y la estabilidad de sus organizaciones políticas. Pero aquí estamos. Las turbulencias ya en su mayoría han pasado, y el Conservatismo, aun cuando golpeado y fracturado, está vivo y tiene un indudable ánimo de renovación. Es una fuerza en ascenso, de la que este país hablará mucho en los próximos años. El haber soportado todas estas dificultades es testimonio de nuestra capacidad, y nos indica que, por debajo de las divisiones superficiales, estamos unidos por unos fundamentos muy sólidos y capaces de resistir los embates del tiempo.

A nivel nacional, los conservadores estamos empeñados en la búsqueda de la unidad, y lo estamos logrando. Los sectores que alguna vez se distanciaron por coyunturas nacionales, como por ejemplo el proceso de paz del gobierno Santos, hoy se han dado cuenta de que aquello que nos une es más importante, duradero y fundamental que aquello que nos separó. Lo que nos une es un horizonte, una visión de presente y de futuro para nuestro País. Queremos un País que siga progresando sobre la base de lo que ha construido. Queremos un país donde cada uno de sus habitantes pueda disfrutar a plenitud de sus derechos gracias a la restauración de la legalidad y de la autoridad legítima y constitucional. Y queremos una sociedad donde la unidad familiar sea sustento de la felicidad colectiva.

Mi llamado, entonces, al Conservatismo de caldas, es también a buscar la unidad. No es hora ya de pensar en el pasado, ni de vivir en el pasado. Las recriminaciones y los juicios son estériles: no producen más que amargura y divisiones. Reconozcámonos como una sola familia conservadora, y trabajemos juntos por nuestro partido. No quiero con ello decir que desconozcamos el liderazgo de nuestros dirigentes: mi mensaje es a que entendamos que dicho liderazgo es compatible con un proyecto de unión. Recuerdo la famosa carta de San Pablo a los Corintios, y su exhortación a dejar atrás las divisiones, a no hablar más de judíos y gentiles, de hombres y mujeres, de amos y esclavos, y en cambio ser todo un único cuerpo en Jesucristo. Una exhortación similar quiero hacer. Respeto y admiro a todos nuestros dirigentes y a quienes los siguen. Pero tengamos siempre presente que, por encima de los “ismos”, debe haber un propósito común por el cual todos vamos a trabajar unidos. Siempre, claro, con la gratitud por quienes nos han conducido, por quienes han recorrido estos caminos, y se han ganado la lealtad y el amor de las familias conservadoras.

Este Partido tiene un motivo adicional para estar unido, y es nuestro apoyo al gobierno del presidente Iván Duque Márquez y de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

Marta Lucía es una de las personas más valiosas de Colombia. Es una conservadora integral, que representa de la manera más digna todo lo que es la mujer colombiana: trabajo, entrega, inteligencia, liderazgo, honestidad y compromiso. Su figura y su guía son ahora más necesarias que nunca, pues nuestro país ha de entrar en una gran iniciativa nacional contra la corrupción, y esa ha sido de tiempo atrás una de las grandes preocupaciones de Marta Lucía.

En Iván Duque reconocemos el talento y el brillo de la juventud; reconocemos en su plataforma numerosos puntos de acuerdo con las ideas conservadoras, y de allí nuestra adhesión a su proyecto. Le apoyaremos en la restauración de la legalidad. Le apoyaremos en dar una respuesta dura contra el narcotráfico y el microtráfico, terribles males que han corrompido a nuestros campos, a nuestros barrios, a nuestra juventud. Le apoyaremos en sus iniciativas para impulsar el emprendimiento y la empresa privada, pues seguimos convencidos de que allí yace el camino para la superación definitiva de la pobreza. Y en toda esta agenda pondremos nuestro tono conservador: de preferencia por los más pobres, y de recuperación de los valores de honestidad.

Mis reverencias, entonces, a este bello proyecto que es la Casa Conservadora de Caldas. Espero verla llena de jóvenes, tertuliando y conociendo nuestras ideas. Espero ver aquí a nuestros líderes, maestros y jefes políticos.

Quiero especialmente felicitar a Felix Chica, el gestor de esta iniciativa, un hombre de campo que se enorgullece de ello, digno representante de su región que ha construido su carrera política a pulso y ha sabido interpretar los anhelos y necesidades de los habitantes de esta hermosa provincia, pues sin su liderazgo este proyecto tal vez no se habría llevado a cabo. Su pasión por el campo y el deporte lo han llevado a que hoy como Representante a la Cámara lidere importantes iniciativas que como Bancada hemos presentado al Congreso de la República: el Seguro Agropecuario en Colombia, como instrumento para incentivar y proteger la producción de alimentos y buscar el mejoramiento económico del sector rural; El Relevo Generacional para que nuestros jóvenes permanezcan en el campo; la Formalización de Propiedad; la reglamentación de la profesión de Ingeniería Agropecuaria y la Creación de un tipo nuevo de Sociedad Especial en Colombia denominada Sociedad por Acciones Simplificada Deportiva, enfocada a la conversión de todos los clubes deportivos profesionales en verdaderas empresas con transparencia y Gobierno corporativo.

Y los felicito a todos ustedes, por mantener vivo en el corazón el espíritu conservador de esta gran tierra. Muchas gracias …..

 

HERNÁN ANDRADE SERRANO 
Presidente