CONCEJAL ROGER CARRILLO RINDIÓ HOMENAJE PÓSTUMO AL ILUSTRE CONSERVADOR, HUGO ESCOBAR SIERRA

CONCEJAL ROGER CARRILLO RINDIÓ HOMENAJE PÓSTUMO AL ILUSTRE CONSERVADOR, HUGO ESCOBAR SIERRA

CONCEJAL ROGER CARRILLO RINDIÓ HOMENAJE PÓSTUMO AL ILUSTRE CONSERVADOR, HUGO ESCOBAR SIERRA

Hablar del Doctor Hugo Escobar Sierra, es hablar de uno de los juristas, políticos y parlamentarios más connotados del país. Nació un 22 de junio de 1927 en Plato Magdalena, en el hogar conformado por el poeta y literato Carlos H. Escobar Camargo con Ana Rosa Sierra Baena, 27 años después, un 1° de mayo de 1954 contrajo matrimonio con Josefina Araujo Gámez, hogar en el cual nacieron sus hijos José Alfredo, Marina, Hugo Enrique, Álvaro, Josefina, Lourdes, Ana Milena y Gerardo.

Al Doctor Escobar le conocí hace un poco más de 25 años, fue buen amigo de mi padre y mío también, un hombre cuyas calidades humanas, intelectuales y profesionales, dejan huella para siempre en todos aquellos que tuvimos el honor de conocerle, hice parte de su equipo en la Revista Renovación Nacional y allí pude conocer su capacidad de trabajo, el cual lo llevó a convertirse en uno de los más sobresalientes congresistas del Partido Conservador.

En 1958 fue elegido vicepresidente de la Cámara de Representantes, reelegido miembro principal de esa Corporación en 1960 y 1964, allí coadyuvó en la adaptación de la legislación del estado de sitio a las nuevas circunstancias que trajo consigo el Frente Nacional, en 1966 fue elegido Senador de la República y se convirtió en su primer Vicepresidente, reelegido Senador por el Departamento del Magdalena en los años 1970, 1974, 1978, 1982, 1986 y 1990, en los años de 1972 a 1974 fue Presidente del Senado y Presidente del Congreso de la República por el Partido Conservador.

Al Doctor Hugo Escobar se le recordará por los importantes debates que lideró en el congreso, en defensa de los intereses de la Nación; como el que se llevara a cabo por las irregularidades, sobornos y pagos de comisiones por el caso del Galeón San José, tanto que algunas facultades de derecho lo muestran como un modelo en el análisis y la presentación de pruebas demostrativas de hechos irregulares. Igualmente participó con dinamismo excepcional en otros debates memorables, como la oposición a la reforma constitucional de 1968, presentada por el Ex Presidente Carlos Lleras Restrepo, el debate realizado contra quien fuera Procurador General de la Nación, Carlos Jiménez Gómez, por sus relaciones con los principales capos de la mafia; el que adelantó junto a otros congresistas, en contra del entonces Procurador Alfonso Gómez Méndez, a propósito de la ocupación e incendio del Palacio de Justicia en noviembre de 1985 a manos del M-19, debate donde el citado funcionario incriminó a las Fuerzas Armadas en la hecatombe y asesinatos de los ilustres jurisconsultos, quienes fueron elocuentemente defendidos por el entonces Senador Hugo Escobar Sierra.

Fue un ferviente Alvarista y muchos lo recordamos por su vehemencia para defender sus ideas en favor del país, por su oratoria y fogosidad para improvisar sobre los temas que le inspiraban, como el de la soberanía nacional y la defensa del estado. Era un conservador a ultranza; esas y otras cualidades, le llevaron a ser Presidente del Directorio Nacional Conservador, se destacó como diplomático Presidente Alterno del Parlamento Latinoamericano, Embajador en cuatro oportunidades ante la Naciones Unidas, Embajador ante la Organización Internacional del Trabajo, Embajador ante la Santa Sede y ante la Soberana Orden Militar de Malta.

Hugo Escobar Sierra, fue Ministro de Justicia y le recordamos por ser el gestor de los primeros lineamientos en materia de seguridad, que fueron considerados base y preámbulo a las políticas de seguridad en Colombia.

Los colombianos recordarán que en febrero de 1978 en el auditorio del Teatro Santa Marta, hizo denuncias públicas y enérgicas contra las mafias que pretendían intervenir en política y lograban penetrar en las listas de candidatos al Congreso de la República mediante aportes económicos, lo cual le mereció que el Doctor Álvaro Gómez Hurtado lo exaltara como ejemplo de actitud moralizadora y señalara que era la columna dórica sobre la cual se cimentaba el Capitolio Nacional.

En 1979, se dedicó a la elaboración, trámite y defensa de la reforma constitucional redactada inicialmente por la llamada «Comisión Echandía». Dicha Comisión acordó formalmente y por primera vez la creación de la Corte Constitucional, también recomendó crear el Consejo Superior de la Judicatura, como órgano externo y de auto crítica judicial, con funciones disciplinarias y encargado de administrar la carrera judicial, en la misma inspiración, se interesó en crear la Fiscalía General de la Nación. En julio de 1991, la Asamblea Nacional Constituyente promulgó la nueva Constitución Política de Colombia de 1991, que reprodujo con similares textos algunas disposiciones de la reforma de 1979 defendidas y creadas por el Doctor Hugo Escobar Sierra.

En el ejercicio profesional, Escobar Sierra brilló en numerosos litigios ante el Consejo de Estado en asuntos electorales, y conservó el ejercicio ocasional de la cátedra universitaria en las Universidades Externado de Colombia y Javeriana.

La actividad periodística siempre fue una constante en la vida del Doctor Escobar Sierra, por eso fue redactor judicial del periódico El Siglo, Cofundador del semanario Avanzada, director del semanario Doctrina, director de la Revista Renovación, columnista del periódico El Tiempo y El Siglo, llegando a ser subdirector de este último.

Entre sus obras publicadas se encuentran: La Constituyente en nuestro derecho público 1953; dos hombres dos políticas 1961; la paridad administrativa 1970; la invasión en Colombia 1972; La inundación del río Magdalena 1976; Seguridad y Justicia 1979; Antecedentes y Principios de la Constitución de 1886 1996; Misterios del Galeón San José 1988; Procedimientos de reforma constitucional 1989 y la Constituyente: reforma nacional 1991.

El doctor Hugo Escobar Sierra falleció el 9 de octubre de 2003 en Bogotá a los 76 años y en el 2006, el Congreso de la República de Colombia mediante Ley 1054 de 2006 expide ley de honores en su nombre donde «la Nación honra la memoria del jurista y político Doctor Hugo Escobar Sierra en justo reconocimiento a su gran labor en la construcción del país». En ella se exalta la memoria del jurista y político conservador en virtud de su servicio a la patria con probidad, eficiencia y altruismo, tanto desde su convicción y liderazgo político, como desde su disciplina y sapiencia jurídica. Dicha Ley ordenó un óleo suyo situado en el Capitolio Nacional, una estatua erigida en la ciudad de Santa Marta, que el Senado de la República publicara sus obras, así como los estudios jurídicos realizados por él y que el Ministerio de Comunicaciones emitiera su sello de correos como homenaje a este ilustre colombiano.

No alcanzo con tan pocas palabras, exaltar el invaluable legado del Doctor Hugo Escobar, tampoco son suficientes para expresar mi gratitud por su amistad, por haberme hecho partícipe de su vida y haberme heredado la amistad de sus hijos, es un verdadero honor poder a través de este homenaje póstumo, entregar a su primogénito, mi amigo el Doctor José Alfredo la más alta condecoración que otorga el Concejo de Bogotá, en memoria del Doctor Hugo Escobar Sierra.